FFF Commentaries









Search

www fff.org

Send to a friend

¿Por qué motivo hemos de ser causa menor?
by Sheldon Richman, octubre 2, 2002

La guerra acrecenta la carga que impone el Estado. Para hallar evidencias, no hay más que echar una mirada alrededor.

El Estado crece no solamente del modo evidente, por ejemplo al arrogarse el poder de detener a las personas sin acusarlas y de vigilar la conducta legal de la gente, sino también mediante el fomento de la cultura del sacrificio. Más que en otros tiempos, en tiempos de guerra se espera que el pueblo sirva al Estado.

David Gergen, un típico intelectual cortesano, cuyo sacrificio consta en trabajar para todo el que posea el poder supremo, recientemente criticó al Presidente Bush en un escrito en el New York Times por no pedir más del pueblo estadounidense. Gergen pidió, "la creación de un nuevo sentido del propósito en nuestra vida nacional." No sé acerca del Sr. Gergen, pero la mayoría de la gente que yo conozco ya tienen su propio sentido del propósito. Respecto al propósito en "la vida nacional," en Estados Unidos lo único que ello puede significar, es que nos dejen libres para buscar la felicidad a nuestro propia manera. Sin embargo, eso no es lo que tiene en mente el Sr. Gergen.

Lo que sí tiene en mente es revelador, porque su llamada a acrecentar el Estado tiene a lo sumo una tenue relación con la lucha contra el terrorismo. Lo único que tiene que ver la guerra, es que hace más fácil el racionalizar el sacrificio.

Escribe Gergen que, "El Sr. Bush todavía puede demostrar sus cualidades de líder [en tiempos de guerra], al vincular de diversos modos el sacrificio actual con un porvenir mejor. Por ejemplo, puede cancelar las reducciones en los impuestos, para proponer que los ahorros se dediquen a una amplia causa social, tal como el mejorar la calidad de la vida de los niños. Después de todo, si la guerra tiene que ver con la aseguración de su seguridad, ¿por qué no hemos de ocuparnos de asegurar su salud y su enseñanza?"

¿Es posible que exista algún concepto más inconforme con el espíritu que animó a la América? La visión de los Fundadores comprendió un Estado que se limitara a proteger la vida, la libertad y la propiedad. Esta visión no comprende saquear a la gente para subvencionar los programas de transferencia (los que en todo caso siempre fracasan), porque los Fundadores comprendieron que el mejor camino hacia la salud, los conocimientos y todas las cosas buenas de la vida, consiste en la libertad y en la prosperidad que de ella resulta.

Gergen desea más que un sencillo aumento de los impuestos. Dice que Bush debería "abrazar el servicio universal," en su sentido militar o civil. Pero, ojo, ello no quiere decir todo el mundo. El concepto del Sr. Gergen no incluye la reclutación de los hombres de mediana edad que hayan sido profesores de universidad, redactores de revista y consejeros de presidentes, cuyos salarios y honorarios por discursos dados podrían fácilmente absorber el aumento de los impuestos que él propone. Tal honor se vería limitado a los jóvenes de 18 a 24 años de edad, quisieran o no aceptarlo.

Desgraciadamente, el presidente comparte este mismo punto de vista. En un discurso de graduación pronunciado en la Ohio State University, Bush respaldó la ética del sacrificio y condenó el "egoísmo," un término conveniente que lo cubre todo, desde lo que en la Grecia Antigua se denominaba "la buena vida," hasta las fechorías de los maleantes. (A la autora Ayn Rand le pareció curioso que el victimizar a los demás se viera típicamente como en el interés propio.) Bush exhortó a los graduados a, "servir a nuestra patria y a una causa mayor que nosotros."

Un momento, por favor. ¿No resulta que, a lo largo de la historia, todo dirigente que haya deseado acumularse el poder, ha instado al pueblo a servir a la patria y a alguna causa mayor que ellos? No se me ocurre ninguno que los haya exhortado a ser libres y a buscar su propia felicidad. El llamado al sacrificio siempre antecede la usurpación y la tiranía.

No cabe duda alguna de que la generosidad es algo digno de admirarse. El buen vecino ayuda a los demás en lo que pueda. Pero esto no tiene nada que ver con la ética de abnegación.

El mensaje del presidente, es que sólo el servicio a los demás sirve para dar validez a la vida de uno. Esto es una equivocación. La vida de cada uno es un fin en sí mismo. No precisa de justificación alguna, más allá de sí misma. ¡Cuidado con la llamada al sacrificio!

 

Sheldon Richman es socio de The Future of Freedom Foundation (www.fff.org) en Fairfax, estado de Virginia, autor de la obra Tethered Citizens: Time to Repeal the Welfare State (en español: Ciudadanos Encadenados: Es Hora de Abrogar el Estado del Bienestar) y redactor de la revista, Ideas on Liberty (Ideas sobre la Libertad).  

 

Send to a friend

back to top

Subscribe to Freedom Daily.


Home | About Us | Freedom Daily | Commentaries | Web Audio/Video
Books & Tapes | What’s New | Spreading the Word | Links
Subscribe & Support | Contact Us

© 2001-2009 The Future of Freedom Foundation. All rights reserved.