|
Send to a friend
Salario minimo: Enemigo de los pobres
por Jacob G. Hornbergerenero 1999,
Cada vez que algún polìtico quiere ganar puntos con el electorado, recomienda incrementar el salario mìnimo. Dándoselas de defensores de las masas oprimidas, los polìticos despotrican contra patronos egoìstas y avaros que pagan sueldos de hambre a sus trabajadores.
Pero la verdad es que cada vez que se aumenta el salario mìnimo, los únicos perjudicados son los que supuestamente se beneficiarìan: los más pobres y más dèbiles de la sociedad.
En toda transacción económica voluntaria, las dos partes se benefician. Cada parte entrega algo a cambio de otra cosa que tiene más valor sì. De no ser asì, la transacción no se lleva a cabo.
Este principio tambièn se aplica a las relaciones laborales. Cuando un patrón y un trabajador comienzan una relación laboral, ambos se benefician. Para el patrón tiene más valor el trabajo aportado por el nuevo empleado que el sueldo que le paga. Para el trabajador, el sueldo recibido es más valioso que el tiempo y esfuerzo dedicado al nuevo trabajo.
Asumamos que un patrón ofrece pagar $2 la hora a alguien que solicita empleo y esta persona no lo acepta. Podemos asumir que el trabajador valora su tiempo en más de $2. Y ¿què si el trabajador se ofrece por $5 la hora y el patrono no lo acepta? En este caso el patrono piensa que el aporte de ese trabajador vale menos de $5 para su empresa.
Entonces, los polìticos meten la mano y obligan a los patronos a pagar un mìnimo de $5 la hora. ¿Se elimina asì la "explotación" y se alivia la pobreza? ¿Es esa una ayuda para los trabajadores?
Todo lo contrario. El salario mìnimo no obliga a los patronos a darle empleo a nadie, sólo especifica el mìnimo sueldo a pagar. Y ¿cuales trabajadores cree usted que van a conseguir empleo? Sólo aquellos a quienes los patronos estaban dispuestos a pagarles $5 de todas maneras.
Entonces, ¿cuál es el problema? El problema es que las leyes de salario mìnimo le cierra las puertas al empleo de todos aquellos que aporten un trabajo que los patronos consideran inferior a $5 la hora.
Supongamos que tanto el patrón como el trabajador estèn dispuestos a iniciar una relación de trabajo a razón de $4 la hora. La ley de salario mìnimo prohibe tal cosa, por lo que la persona no consigue empleo y la empresa pierde el valor de esos servicios prestados.
Y ¿cómo suben los salarios en ausencia de leyes salariales? Hay una sola manera en que se aumentan los salarios: a travès de la acumulación de capital. Con más capital invertido en herramientas y maquinarias, el trabajador aumenta su productividad. El que maneja un tractor tiene una productividad inmensamente mayor que aquel que trabaja con un pico y una pala. Es esa mayor productividad lo que permite aumentar los sueldos.
Pero ¿no significa eso que los trabajadores dependerán de la benevolencia del patrono para lograr un mejor salario al producir más? No. El patrono querrá mantener a sus trabajadores más productivos y la manera de lograrlo es pagándoles buenos salarios para que sus competidores no se los lleven.
Que la gran mayorìa de los trabajadores reciben salarios superiores al mìnimo no es indicativo de la bondad y generosidad de los patronos sino de la competencia en el mercado de trabajo que los obliga a ello.
La clave para que los más pobres mejoren su nivel de vida es prohibirle al gobierno que "ayude a los pobres" confiscando a travès de altos impuestos el capital y los ingresos de los ricos y de la clase media, cuyos ahorros significan mayores inversiones en herramientas y maquinarias. Tambièn prohibiendo que el gobierno "ayude" a los pobres con regulaciones como el salario mìnimo.
Si la pobreza pudiese ser erradicada con un decreto de salario mìnimo, desde hace tiempo no habrìa pobreza en el mundo. Lo único que los legisladores tendrìan que hacer es aumentar el salario mìnimo.©
Jacob Hornberger es presidente de The Future of Freedom Foundation, estado de Virginia.
Artìculo traducido al español por la Agencia Interamericana de Prensa
Económica (AIPE) para distribución en diarios de America Latina. Carlos
Ball, director: Ball.AIPE@worldnet.att.net. © Copyright 1999 AIPE.
Send to a friend
arriba
Suscripción a Freedom Daily.
|