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Libertad y democracia
por Sheldon Richman, enero 2000
Washington (AIPE)- Una nueva prueba del fracaso de la educación pública es que la mayorìa de la gente cree que el año 2000 es el año 2001 y, por consiguiente, que ya vivimos en un nuevo siglo y en un nuevo milenio. Y no se trata de un simple detalle. La próxima vez que alguien le vaya a pagar algo, digamos cinco dólares, insista que comience a contar desde cero: cero, uno, dos, tres... y usted saldrá con seis dólares en el bolsillo.
Esta increìble confusión no ocurrió en 1900, cuando casi nadie pensaba que habìa llegado el siglo XX. La primera plana del New York Times del 1É de enero de 1900 no decìa nada acerca de un nuevo siglo. Todavìa las escuelas del gobierno no enseñaban la Nueva Matemática.
Desacuerdos fundamentales como èste pueden tener implicaciones graves. Si alguien descubre la cura del cáncer antes de fin de año, ¿serìa èste el más importante logro cientìfico del siglo XX o simplemente el primero del nuevo siglo? Si no nos podemos poner de acuerdo sobre el siglo en que vivimos, ¿en què nos podemos poner de acuerdo?
Por ejemplo, ¿estamos acaso de acuerdo con el significado de la palabra democracia? Este es otro tema que las escuelas del gobierno enseñan muy mal. La mayorìa de la gente, incluyendo a Bill Clinton, piensa que democracia es sinónimo de libertad.
Pero democracia no tiene necesariamente una relación directa con libertad. Democracia significa que la gente vota para elegir lìderes polìticos y, algunas veces, vota directamente sobre alguna decisión polìtica importante.
Pero imaginemos un referèndum para decidir sobre la siguiente propuesta: todos los ciudadanos de menos de un metro cincuenta de estatura serán esclavos por el resto de sus vidas. Si a todo el mundo se le permita votar, incluyendo a los de pequeña estatura, ello comprueba que vivimos en una democracia, pero ¿es eso libertad?
Es cierto que en la mayorìa de las verdaderas democracias tales consultas no se le hacen al electorado. Pero bajo gobiernos democráticos, los representantes elegidos por el pueblo han votado por el servicio militar obligatorio. ¿Tiene eso algo que ver con libertad?
Bajo las democracias, los representantes del pueblo imponen regulaciones, impuestos y censuras. ¿Què tiene eso que ver con libertad? La democracia es un mètodo mejor que la violencia y que los reinos hereditarios para seleccionar a nuestros gobernantes, pero no la confundamos con libertad.
La India es una democracia, pero los ciudadanos de la India no son libres de tomar sus propias decisiones económicas, como por ejemplo la de abrir un negocio sin conseguir múltiples permisos y licencias de funcionarios cuya razón de ser es complicar y encarecer el proceso en beneficio propio. Por eso la India es miserablemente pobre.
Comparemos el caso de la India, que dejó de ser colonia británica hace más de medio siglo, con Hong Kong que hasta hace poco lo fue y, por lo tanto, no gozaba de instituciones democráticas. Sin embargo, Hong Kong es rico y próspero.
Lo que surge de este análisis es que mientras democracia y libertad no son sinónimos, propiedad privada y libertad sì lo son. La propiedad privada es la manifestación concreta de la libertad. Donde los derechos de propiedad son reconocidos y respetados, la libertad se extiende.
Pero la "libertad" de votar por ciertos lìderes polìticos no puede ser interpretada como verdadera libertad, si tales lìderes pueden hacernos lo que les da la gana. Quien gobierna es mucho menos importante que el marco jurìdico bajo el cual el gobernante se ve obligado a actuar.
Cuando los gobiernos pueden definir sus propios poderes y los gobernantes insisten que democracia es sinónimo de libertad, ello es indicativo que vivimos un proceso bajo el cual nuestra libertad está siendo usurpada.
Pero pronto se le cae la máscara a ese engaño cuando nos damos cuenta que la propiedad privada y no la democracia es la verdadera base de la libertad. La propiedad privada ofrece las reglas que limitan el poder gubernamental, como tambièn la actuación de los ciudadanos entre sì. Cuando el gobierno tiene la obligación de respetar la propiedad, se evita la opresión.
Esperemos que el nuevo milenio sea de verdad un milenio de libertad. Todavìa nos quedan once meses del viejo siglo para darnos cuenta de los verdaderos significados de libertad y democracia.©
Director de la revista Ideas on Liberty y acadèmico del Future of Freedom Foundation.
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