En un discurso de 15 minutos que explicaba por qué el pueblo estadounidense
debía apoyar la ocupación de Irak, el presidente Bush ofreció otra falsa
justificación para que el gobierno de Estados Unidos invada Irak: por la
guerra contra el terrorismo.
Hay al menos un gran problema con esa justificación: Son las propias
políticas intervensionistas del gobierno estadounidense en Medio Oriente,
incluyendo los 13 años de sanciones económicas brutales sobre Irak, las que
contribuyen a la muerte de multitudes de niños iraquíes, las que son
directamente responsables por los ataques terroristas contra Estados Unidos
en primer lugar.
En este sentido, mantener a las tropas estadounidenses en Irak por un futuro
indefinido sólo garantizará que los ataques terroristas contra Estados
Unidos continuarán. Por eso, el presidente Bush ni siquiera tuvo que
insultar a todas esas personas que viven en Medio Oriente que odian la
política exterior de Estados Unidos con su desafío de "bring it on"; su
decisión de continuar ocupando Irak mediante la concentración de tropas
estadounidenses en medio de un pueblo que odia a nuestro país era seguro que
iba a atraer la suficiente atención.
Además, podemos estar seguros de que si los ataques terroristas suceden aquí
en los Estados Unidos, habrá renovados ataques gubernamentales sobre
nuestras libertades civiles, en nombre de protegernos del terrorismo, por
supuesto.
En su discurso, el presidente no pudo explicar por qué no se encontró ningún
arma de destrucción masiva en Irak, a pesar del hecho de que esa fue la
primera justificación para invadir, que puso en las cabezas del pueblo
estadounidense en los meses anteriores a ataque.
Y además de no proveer parte de la evidencia para su reiterada insinuación
de que Saddam Hussein conspiró para cometer los ataques del 11 de
septiembre, en su lugar el presidente repitió una frase que se ha hecho
popular últimamente entre los funcionarios estadounidenses, "que la
ocupación de Irak es comparable a la ocupación estadounidense de Alemania y
Japón luego de la Segunda Guerra Mundial".
La comparación, sin embargo, está equivocada. En la Segunda Guerra Mundial,
Estados Unidos estaba luchando contra dos naciones, Alemania y Japón, que
habían invadido a países inocentes, o sea, países que no los habían atacado
antes. Además, Japón había atacado a Estados Unidos, y tanto Alemania como
Japón le habían declarado la guerra a Estados Unidos. Finalmente, el
Congreso estadounidense había declarado la guerra contra ambos países, tal
como lo requiere nuestra constitución como condición para iniciar una guerra
contra otro país.
Con Irak, los Estados Unidos es la nación agresora, no la nación víctima.
Atacó a un país que nunca atacó a Estados Unidos y ni siquiera amenazó con
hacerlo. Además, el Congreso nunca declaró la guerra contra Irak.
Entonces, el presidente Bush aún tiene que responder la pregunta crítica:
¿Por qué la gente es automáticamente tildada de "terrorista" por resistir
una ocupación ilegal que, tal como ahora lo saben todos, se le vendió al
pueblo estadounidense bajo falsas pretensiones?
¿Por qué el presidente sintió que necesitaba sólo 15 minutos para poner su
justificación más reciente para invadir y ocupar Irak? La respuesta es
sencilla: Al enmarcando la invasión a Irak y la ocupación resultante en
términos de la "guerra contra el terrorismo", sabía que los miembros del
Congreso, al igual que muchos otros, saltarían inmediatamente en apoyo de
todo lo que pida, incluyendo su requerimiento de 87 mil millones de dólares
para financiar sólo la parte inicial de la ocupación (además de los 79 mil
millones de dólares que el Congreso le dio a comienzos de abril para
financiar la guerra).
No olvidemos que así es cómo el Presidente Bush logró que el Congreso
aprobara la ley USA PATRIOT si siquiera leerla y mantuviera un silencio
constante frente a los grandes ataques sobre las libertades civiles de
nuestro tiempo. Tampoco olvidemos que así es cómo el Pentágono cambió el
nombre de su poco popular programa Total Information Awareness para espiar a
los estadounidenses a Terrorist Information Awareness.
Tal como nos lo han recordado el presidente y sus asociados, en la "guerra
contra el terrorismo" se está del lado del presidente o del lado de los
terroristas. Por lo tanto, bajo la lógica de la "guerra contra el
terrorismo" del presidente para invadir y ocupar Irak, si no se está a favor
de la ocupación continuada de Irak y de los miles de millones de dólares de
los contribuyentes estadounidenses necesarios para financiarla, sin
mencionar las pérdidas diarias de soldados estadounidenses, entonces se está
a favor de los terroristas.
¿Qué uso político más brillante que ese para la frase "guerra contra el
terrorismo"? Después de todo, ¿quién quiere estar del lado de los
terroristas?